Día a día
Presupuesto de estudiante: llegar a fin de mes sin privarse de todo
Unos ingresos pequeños e irregulares, gastos que caen todos de golpe a principio de curso. Los métodos clásicos no están hechos para eso.
El verdadero problema no es el importe
Un presupuesto de estudiante no es un presupuesto pequeño de asalariada. Dos cosas lo hacen distinto, y ningún método clásico las tiene en cuenta:
- Los ingresos no llegan todos los meses. Una beca por cuatrimestre, un trabajo que varía, una ayuda familiar irregular.
- Los gastos grandes llegan agrupados. Matrícula, libros, fianza, abono anual de transporte: todo en el mismo momento.
Resultado: rica en septiembre y seca en noviembre, con la sensación de haber gestionado mal cuando solo se ha repartido mal.
El método que funciona: dividir, no presupuestar
En lugar de razonar por meses, razona por cuatrimestre. Coge todo lo que va a entrar hasta el final, resta los gastos grandes ya conocidos, y divide el resto entre el número de meses.
| Beca del cuatrimestre | 3'600.— |
| Trabajo parcial (5 meses × 400) | 2'000.— |
| Total que entra | 5'600.— |
| − Matrícula y libros | 820.— |
| − Abono de transporte | 390.— |
| Resto en 5 meses | 4'390.— |
| Sobre mensual | 878.— |
878 CHF al mes es una cifra con la que se puede decidir. « Tengo 3'600 en la cuenta » no lo es.
El gesto que lo cambia todo: en cuanto llega la beca, aparta los gastos grandes conocidos en una cuenta separada. Lo que queda en la cuenta corriente es de verdad tuyo.
Las tres partidas que vacían un presupuesto de estudiante
Los importes pequeños
Un café, un bocadillo, un trayecto. Cuatro al día son 120 al mes — el equivalente de un gimnasio del que nadie habla.
Las suscripciones olvidadas
Música, vídeo, almacenamiento, gimnasio. Se cobran sin que las veas pasar. Cuéntalas una vez, enteras, al año.
Las salidas de fin de mes
El presupuesto aguanta tres semanas, y la cuarta cuesta tanto como las otras tres. Mira el reparto dentro del mes, no solo el total.
Lo que no lo es
Comer como es debido y ver a tus amigos. Un presupuesto que elimina las dos cosas nunca dura más de un mes.
¿Cuánto apartar cuando casi no se tiene nada?
La regla 50/30/20 pide un 20 % de ahorro. Con 878 al mes serían 175 — irreal cuando el alquiler ya se lleva la mitad.
Apunta más bien a una cantidad fija y pequeña: 30 o 50 al mes. El objetivo no es la suma, es que el gesto exista. Una reserva de 300 a final de año es lo que evita el descubierto cuando se rompe el móvil.
Preguntas frecuentes
¿Cómo hago un presupuesto si los ingresos cambian cada mes?
Razona por cuatrimestre en lugar de por mes: suma lo que va a entrar, resta los gastos grandes conocidos, divide el resto entre el número de meses. Obtienes un sobre mensual estable.
¿La beca cuenta como ingreso?
Sí, pero se reparte por todo el periodo que cubre. Recibirla de una vez no significa que esté disponible de una vez.
¿Cuánto debería ahorrar una estudiante?
Una cantidad fija y pequeña vale más que un porcentaje ambicioso: 30 a 50 al mes bastan para crear la costumbre y formar una reserva.
¿Hace falta una cuenta separada?
Es el gesto más eficaz: en cuanto llega la beca, transfiere los gastos grandes conocidos a una segunda cuenta. Lo que queda en la corriente está realmente disponible.
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